Érase una vez un ratón
que salió de su madriguera
y se encontró un enorme león.
El león quería comérselo.
– Por favor, león,
no me comas.
Puede que un día
me necesites.
El león le respondió:
– ¿Cómo quieres que te necesite, con lo pequeño que eres?
El león se apiadó al ver cuán pequeño era el ratón y lo soltó.
Un día, el ratón escuchó unos rugidos terribles. Era el señor león.
Cuando llegó al lugar, encontró al león atrapado en una red.
– ¡Yo te salvaré! – dijo el ratón.
– ¿Tú? Eres demasiado pequeño para tanto esfuerzo.
El ratón empezó a roer la cuerda de la red y el león pudo salvarse. Desde aquella noche, los dos fueron amigos para siempre.
Colorín colorado, esta historia se ha acabado.
Este cuento lo evaluaría con una rúbrica y los puntos a evaluar serían:
- Todos los integrantes del grupo emplean un instrumento para dar sonido al cuento.
- En el cuento existe más de cuatro sonidos diferentes ( la cantidad de instrumentos va a depender de la extensión del cuento).
- Existe expresividad y entonación variada en el cuento.
- Respeto por la contribución de los compañeros y escucha activa para saber cuando es el momento de incluir instrumentos y su voz para interpretar el cuento.
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