viernes, 8 de mayo de 2009

Admirada de la pedagogía de Freire.

Hoy en la universidad fui a una charla con el objetivo de conocer una comunidad del circulo de aprendizaje estudiante, cuya invitada especial fue Arantxa Arrieta, discípulo de Paulo Freire. Pues bien, Arantxa dio a conocer la metodología de Freire, sus obras especialmente la "pedagogía del oprimido" escrita en tierras chilenas por el maestro brasilero, quien además se fijaba mucho en las obviedade. Este libro en donde se refleja la educación del oprimido, el rol del educador-educando, el diálogo,entre otras cosas, quiere expresar la educación como una guía hacia la LIBERTAD.
El educar o la educación,es un proceso en donde están involucrados dos participantes que educan y se dejan educar (profesor-estudiante), el profesor debe hacer que sus estudiantes sean conscientes de su realidad, adopten una visión crítica de esta, que saquen la voz, no la silencien, es más se debe potenciar el diálogo.

La educación no debe ser pasiva e incredula para el educando. Esta educación es un desafío, que si bien es difícil se puede lograr.
Freire trata de devolver a las personas las esperanzas de que sí pueden realizar cosas, que no son analfabetos e ignorantes, que es obvio que algo conocen.


Cuando escuche a la señora Arantxa quede sorprendida como admiraba a Freire y como esa admiración me pudo cautivar para llevar a la praxis como futura educadora las características de la pedagogía freiriana.


El diálogo es amor.

PS: Se me deben quedar cosas en el tintero, pero de todas formas recomiendo leer a Freire, para rescatar cosas de su metodología.

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